Un director de cine en mi familia
Entre los datos que mi padre recogió en su libro de la familia aparecía un personaje al que siempre se refería como su “tío Ernesto”, que en realidad era el tío de su madre. Según contaba, había sido distribuidor de cine en España en sus inicios y también participó en la realización de algunas películas.
A partir de esa referencia, comencé a investigar utilizando hemerotecas, las mismas fuentes que empleo habitualmente. Incluso llegué a consultar a personas conocedoras del mundo del cine, pero sorprendentemente no sabían quién fue ni cuál fue su aportación a la cinematografía española. Sin embargo, los datos encontrados muestran que su papel fue mucho más relevante de lo que hoy se recuerda.
Uno de los mayores enigmas ha sido la película “Rosario la cortijera” (1929), considerada por diversas fuentes como la primera película sonora realizada en España. A pesar de su importancia, no he logrado localizar ninguna de las tres copias que, según consta, se realizaron.
Ernesto González Bernaldo de Quirós
Ernesto González Bernaldo de Quirós nació en León el 28 de febrero de 1869. En sus inicios fue un reconocido fotógrafo en Madrid y un destacado artista leonés. Su trabajo apareció en algunos de los periódicos de mayor circulación de la época, llegando incluso a ejercer como redactor, además de fotógrafo de estudio.
Su salto al mundo del cine lo situó entre las figuras más relevantes del sector en España. Establecido en Madrid en 1912, se dedicó al negocio de la compraventa y alquiler de películas. Su presentación en este ámbito tuvo lugar con producciones alemanas como El perro de Baskerville y La casa sumergible, que causaron un notable impacto en la industria del momento y marcaron un nuevo rumbo en la técnica de las películas policiacas.
Representó en exclusiva en España a importantes firmas cinematográficas europeas y americanas como Emelka, Nordisk, Monogram Pictures, Triangle, Keystone, Vitagraph, Fox o Goodwin. Asimismo, trabajó con artistas de renombre como Charlie Chaplin, Fatty Arbuckle, Mabel Normand o Lilian Harvey, entre otros.
Puede considerársele uno de los iniciadores de la producción cinematográfica nacional, al haber financiado la edición de La verbena de la Paloma, que supuso un impulso importante para el resurgimiento del cine español. También editó Maruxa, del maestro Vives, y Frutos, así como La copla andaluza, en la que participó como director con notable acierto, siendo una de las películas españolas con mayor rendimiento económico de su época.
Comenzó como distribuidor, permitiendo la llegada a España de numerosas películas como Héroes del 95, Esposa en la muerte, La bella extranjera, Yo no me caso, Trece onzas de oro, A los pies de usted, Eres un caso, Leyenda rota, El octavo mandamiento, Buda, el profeta de Asia, A mí no me mire usted o Gracia y justicia, entre muchas otras.
Además, obtuvo la exclusividad de títulos como Rosario la cortijera, Los tres guapos del escuadrón, Los diablos de las cumbres, La hija del bosque, El preludio de Mozart, La poupée de Paris o Valencia.
Con el tiempo dio el paso a la producción cinematográfica, destacando obras como La verbena de la Paloma (1921), Copla andaluza (1929), Rosario la cortijera, Don Floripondio, En busca de una canción, Paloma de mis amores y Aventuras de Don Juan de Mairena (1948).
Decano de los distribuidores cinematográficos en España, fue también primer vocal del jurado mixto del gremio y ocupó en varias ocasiones la presidencia de la Mutua de Defensa Cinematográfica de Madrid. Obtuvo numerosos premios en certámenes cinematográficos por las películas presentadas por su distribuidora, llegando incluso a presentar obras adaptadas al cine en París.
Fue considerado una autoridad en el ámbito del séptimo arte, participando en la reforma del Cine Madrid y ejerciendo posteriormente como gerente del mismo.
“Rosario la cortijera” y el cine sonoro en España
Con la película “Rosario la cortijera” (1929), obra de Paso y Dicenta, Ernesto González dio el paso al cine sonoro. Esta adaptación, que ya había triunfado en el teatro y en el cine mudo, fue llevada a la pantalla parlante con gran éxito.
La película se proyectó en el Hollywood Cinema, donde permaneció cuatro semanas en cartelera, siendo considerada en su momento como una de las mejores producciones realizadas en España. Además, mantuvo relación con la artista Estrellita Castro, vinculada a esta producción.

Reconocimientos y últimos años
En 1942 recibió la Medalla de Plata concedida por el Sindicato del Espectáculo por su labor en la producción cinematográfica.
En 1943 participó en la constitución de la Junta Económica Sindical de Cinematografía en Madrid, dentro del Sindicato Nacional del Espectáculo. Fue elegido por unanimidad secretario de la Junta, reflejo del prestigio que tenía dentro del sector.
Este organismo, que se reunía semanalmente, buscaba impulsar y organizar la industria cinematográfica española en un momento clave para su desarrollo.
Ernesto González Bernaldo de Quirós falleció en Madrid el 21 de mayo de 1949. Fue presidente del Consejo de Administración de Roptence, Caballero de la Orden de Isabel la Católica y poseedor de la Medalla al Trabajo. Durante años trabajó activamente por el desarrollo del cine español, dejando una huella importante en sus inicios.
Este descubrimiento dentro de mi genealogía no solo aporta un nombre más al árbol familiar, sino una historia ligada al nacimiento y desarrollo del cine en España. Un ejemplo de cómo, a través de la investigación, pueden aparecer figuras cuya relevancia ha quedado parcialmente olvidada, pero que formaron parte de un momento clave de nuestra historia cultural.



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