EL SECRETO DE LA POSTAL
Nuestra abuela Concha guardo durante algunos años postales, llegando a tener la colección de postales mas bonita que en mi vida he visto, se las enviaban sus amigos, primos, tíos (especialmente Ernesto y Julia), hermanas y lógicamente su padre. Las postales se escribían de manera sencillas y complicadas, ya que una vez que escribían de una manera normal giraban la postal y volvían a escribir sobre lo anterior, direcciones incompletas que los carteros hacían llegar hasta el lugar más desconocido. Las imágenes eran y son de personas representando estados anímicos, incluso en algunas postales aparece ella como protagonista. Pero uno de los secretos de una de las postales estaba en como le llamaba su padre a nuestra abuela Concha cuando se dirigía a ella y le llamaba de manera cariñosa “mi Conchirritina ” y el otro secreto es cuando su padre que parece ser siempre tuvo barba y estando en Madrid se la afeito no sabemos porque y su padre le decía a ella que estaba como un niño llorón...